EL TÓPICO DEL CARPE DIEM: Tradición literaria y su cultivo a lo largo de la literatura española




¡Hola de nuevo a todos!

En esta entrada, como os comenté en una de mis publicaciones anteriores, voy a hablaros del tópico del Carpe Diem, concretamente de su tradición y cultivo en la literatura española siguiendo una línea cronológica por las diferentes épocas literarias, centrándome en los autores más relevantes y en otros que también lo cultivaron y que considero también merecen una mención en esta entrada. Abordaré el tema de una forma breve para no aburriros demasiado y que la entrada os resulte lo más interesante posible.

¿Estáis preparados? ¡Vamos allá!

El tópico del Carpe Diem fue acuñado por el poeta latino Quinto Horacio Flaco (65 a. C – 8 a. C), más conocido como Horacio. Era hijo de un esclavo liberto y estudió en Roma. Más tarde, se trasladará a Atenas para estudiar griego y Filosofía, donde tuvo contacto por primera vez con la doctrina del epicureísmo, creada por Epicuro de Samos, filósofo griego del S.IV a.C. Esta propone la búsqueda del placer y la ataraxia para obtener una vida feliz. Bajo el tópico acuñado por Horacio se oculta esta doctrina, siendo el Carpe diem una exposición del epicureísmo.

El tópico aparece por primera vez en su Oda a Leucónoe (Oda XI), en los siguientes versos: “Dum loquimur, fugerit invida / aetas: carpe diem, quam minimum credula postero”, “Huye, mientras hablamos, envidiosa la edad: aprovecha el día, no te fíes del incierto mañana”.

Desde que Horacio acuña el tópico, se tomarán los temas del Carpe diem en épocas posteriores, siendo el Renacimiento y el Barroco donde el tópico cobre más importancia. Sin embargo, Horacio no fue el primero en emplear los temas de este tópico, ya habían sido utilizados anteriormente, como en la Biblia o en el Poema de Gilgamesh, entre otros.

Los temas empleados hay que aprovechar el momento, disfrutar de los placeres de la vida, hay que vivir mientras podamos, mientras seamos jóvenes porque el paso del tiempo es inevitable (Tempus fugit) y el fin de todos es la muerte.

Luego llega la Edad Media, dividida en Alta Edad Media y Baja Edad Media, en la que no me voy a centrar porque no fue una época en la que el tópico se cultivase, pero sí mencionar que en la Baja Edad Media se empieza a dar más importancia a la vida presente y se irá adoptando la idea del Carpe Diem. Al final de esta época y antes de la llegada del Renacimiento, se encuentra el Prerrenacimiento, caracterizada por hallarse en ella los inicios que se van a ir acercando al Renacimiento y que, a su vez, van a ir rompiendo con las ideas medievales, donde destaca el autor Jorge Manrique considerado el último poeta que cierra la Edad Media, y que expone el tópico del Carpe diem en sus Coplas por la muerte de su padre, una elegía dedicada a su padre y escrita a finales del siglo XV. La obra se divide en tres partes: la primera de ellas va desde el poema I hasta el XIV y donde se trata el tema de la fugacidad de la vida y, por lo tanto, donde se encuentra el Carpe diem. La segunda parte (XV a la XXIV) trata otro de los tópicos latinos, Ubi sunt (¿dónde están?) y, por último, la tercera parte expone las hazañas de su padre, Don Rodrigo.

Finalizada la Edad Media y con la llegada de la época Renacentista, que será la época de mayor representación del Carpe diem y, donde mayor importancia obtendrá con Garcilaso de la Vega como su mayor representante. Su poema más célebre en el que expone el tópico es el soneto XXIII. Posteriormente, surge la época barroca, donde las ideas del renacimiento se van a perder y habrá una preocupación por el paso del tiempo, idea por la cual se toma el tópico del Carpe diem en algunos de los poemas de esta época. Al igual que el Renacimiento, el Barroco es otro de los periodos donde el cultivo de este tópico es muy amplio pero, cargado de más pesimismo que en la época pasada.

El mayor exponente del Carpe diem en la época barroca fue Luis de Góngora. En 1582, según la datación del manuscrito Chacón, Luis de Góngora (1561- 1627) escribió su famoso soneto Mientras por competir con tu cabello, en el cual se halla, en ambos tercetos, el tópico del Carpe diem. Aunque este es el soneto más conocido de Góngora en el que cultivó el tópico, también hay otros dos poemas en los que se observa el Carpe Diem: Que se nos va la Pascua e Ilustre y hermosísima María.

Posteriormente, llegará la época del Romanticismo donde el Carpe diem se cultiva de forma diferente y en menor medida que en el Renacimiento y el Barroco. Se encuentra, por ejemplo, en el Romanticismo, que rompe con las reglas establecidas en el s. XVIII, con las reglas del neoclasicismo y retoma temas de la Edad Media (la muerte) y del Renacimiento (el amor). Estos temas serán tratados junto con otros como los sentimientos, el subjetivismo, el rechazo de la vida, etc. Los poetas románticos crean sus poemas por un impulso de sus sentimientos, plasmando en los versos todo aquello que sienten o piensan.

Autores como Gustavo Adolfo Bécquer, que se encuentra en el denominado Postromanticismo o Romanticismo tardío (segunda mitad del s. XIX), escribe una rima en la que se podría considerar que hay una exposición del tópico diferente a la que hacen poetas como Garcilaso o Góngora. En este periodo postromántico, la poesía es más sentimental e intimista, cuyo principal tema es el amor. Esta poesía se considera transición entre el Romanticismo y el Realismo. Esta rima es Volverán las oscuras golondrinas, que presenta como tema principal la conciencia del paso del tiempo, Tempus fugit y, una reflexión del mismo. A su vez, expone el tópico del Carpe diem, aunque no es tan claro como en los poemas de épocas anteriores ya que, se encuentra de forma más oculta en el poema. Bécquer plasma el tópico de forma distinta, como ya se ha comentado. Se muestran a lo largo del poema tres ejemplos de hechos pasados que aunque vuelvan a suceder en un presente, no volverán a ser igual que antes. Con esto se retoma la idea del Carpe diem de que el paso del tiempo produce cambios que son inevitables y de que hay que aprovechar el momento. En este caso, el poeta sevillano, no habla de la juventud, si no de golondrinas, madreselvas y palabras, haciendo referencia al amor entre un hombre y una mujer, otro de los temas de este poema.

En el Modernismo ocurre algo similar a la época romántica. Tampoco va a ser un periodo de gran cultivo del Carpe diem, al igual que el Romanticismo, puesto que se centraban más en buscar respuestas a la existencia del hombre que a aprovechar el día, el momento. Sin embargo, algunos autores tratan en alguno de sus poemas el tópico. Se observa, por ejemplo, en Rubén Darío, en su poema titulado Poema del otoño, donde  expone la idea de disfrutar mientras se pueda de placeres como el sexual, la luz del sol, de la música y de la vida en general porque, como concluye en cada una de las estrofas, todos estos placeres desaparecen con el paso del tiempo y con la muerte. En este mismo poema hace también referencia al paso del tiempo y su brevedad debido a que pasa muy deprisa y cómo desgasta todo durante su transcurso, haciendo referencia al Tempus Fugit.

En los siglos XX y XXI también hay autores que escriben poemas hablando de este tópico. Entre estos autores se encuentran Francisco Brines y su poema Collige, virgo, rosas,  Antonio Colinas, con su poema Biografía para todos y Luis Alberto de Cuenca y su poema también titulado Collige, virgo, rosas.

Para finalizar, es importante destacar que el tópico no solo se limita al ámbito literario sino que se extiende por otras manifestaciones artísticas como son el cine, la música y la pintura.

Como se ha podido comprobar el tópico del Carpe Diem presenta una gran trayectoria a lo largo de la historia, y todavía hoy en día sigue empleándose, lo que nos asegura que seguirá avanzando con el paso del tiempo.

Como apunte extra, mencionar que el Carpe Diem está muy relacionado con otros tópicos como son el Tempus Fugit, ya comentado, Las Hojas Secas, Collige, Virgo, rosas o Memento Mori, los cuales os animo a que consultéis e investiguéis, pues resultan de lo más interesantes.

Espero no haberos aburrido demasiado con esta entrada y que os haya resultado interesante. Y Carpe Diem chicos ;)

Para cualquier comentario os leo unas líneas más abajo.

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