¿CÓMO MOTIVAR MÁS A NUESTROS ALUMNOS HACIA LA LECTURA DENTRO DE LAS AULAS?
A cuántos de nosotros no nos ha pasado alguna vez
que en la escuela o el instituto nos mandaban leer un libro del que luego iban
a examinarnos para comprobar si realmente lo habíamos leído y nos costaba un
montón ponernos a leerlo, y ya no digo el terminarlo. En mi caso, aunque me
gusta mucho leer, el que me obligasen a tener que leer algo que yo no había
escogido hacía que me costara ponerme a ello, aunque sí que es verdad que muchas veces
también me ha pasado que una vez me ponía me enganchaba y no podía dejar de leer.
Pues bien, para estos casos en los que nuestros
estudiantes se ven obligados a realizar lecturas que no han decidido ellos y
que no les motiva lo suficiente, así como también hay alumnos a los que directamente
no les gusta leer, que esto también debería tenerse en cuenta, voy a plantear
en esta entrada algunas ideas que se me han ocurrido para que los niños y niñas
se sientan mucho más motivados a leer lo que les mandamos en clase, y sobre
todo en la asignatura de lengua y literatura, que suele ser en la que más libros
se manda leer, y quien sabe, igual conseguir que aquellos que “odian” los
libros y la lectura lleguen a sentirse más atraídos hacia esta actividad.
¡Vamos allá!
En primer lugar, creo que deberían conocerse los
intereses y gustos de los estudiantes, qué género es su favorito o les gusta
más leer e incluso que autores prefieren. A partir de este primer punto,
tratar de encontrar lecturas adecuadas al nivel de nuestros estudiantes y
relacionadas con esos géneros que nos han comentado previamente. Además, una
buena forma de fomentar la lectura en los niños y niñas sería que, a partir de
esos gustos, realizáramos una lista de diferentes libros sobre cada una de
estas temáticas o géneros, de esta manera los estudiantes podrán elegir de
entre todas esas lecturas la que más le llame la atención, pues encontrarían entre ellos libros que les resulte de su interés, y así no será una
lectura “obligada”. Además, llevando a cabo esto también estaremos motivando
aún más a los alumnos y haciendo que muestren un mayor interés hacia la
actividad de la lectura.
Por otro lado, no podemos olvidar el hecho de
que, en ocasiones, el mismo currículum “obliga” al docente a que haya ciertas
lecturas que sean precisas en relación al contenido de la materia. En el caso de la asignatura de lengua y literatura,
en cursos más avanzados, como tercero o cuarto de la ESO, que ya se van viendo
de forma más amplia algunas obras y autores de la literatura española, se
tiende a hacer leer a los estudiantes adaptaciones de algunas de estas obras
más clásicas, lo cual me parece perfecto y lo adecuado para conocer y
acercarles también a estos textos, pero volvemos a lo mismo de antes, los
estudiantes muchas veces no se sienten atraídos hacía este tipo de obras y, en
la mayoría de los casos, les resulta tedioso y poco motivador leerlas. Así
pues, creo que, como comentaba previamente, una buena opción es realizar una
lista con distintas obras relacionadas con los contenidos ya impartidos y que
sea el alumno el que escoja de entre ellas la lectura que quiere llevar a cabo
en su casa. Además, en el caso de este tipo de obras también podría ser una buena opción que el docente aporte una breve sinopsis o resumen de las mismas, lo que puede promover que llame la atención en mayor medida en los estudiantes y estos escojan así la que más se encuentre acorde a sus gustos.
Sea como sea, fomentar la lectura en nuestros
estudiantes es igual de importante que transmitir una serie de conocimientos,
pues les aportará juicio crítico, permitirá que desarrollen su capacidad creativa e
imaginativa, a comprender mejor el mundo en que viven, así como a enriquecer su
vocabulario y expresarse mucho mejor, sobre todo de forma escrita. Es por ello
que también es igual de relevante hacer ver los beneficios de la lectura a los
alumnos. Quizá así consigamos que algún niño o niña más se sienta atraído hacia
esta actividad y se convierta en una de sus aficiones.
A pesar del trabajo extra que supone para el docente
el llevar a cabo todo esto sin tener una garantía segura de si realmente va a funcionar o no, a veces ese esfuerzo merece
la pena si con ello logramos, aunque sea un poco, algo más de interés por leer y fomentar así ese crecimiento más personal en el
alumnado. Así que, hagamos de esta tarea los más motivadora e interesante
posible para nuestros alumnos y ayudémosles a encontrar aquello que realmente
les gusta y motiva.
Y vosotros, ¿qué opináis? Cualquier sugerencia u opinión os leo :)
Me gusta mucho tu visión Inés!! Seguí tu recomendación de leerme esta entrada (que no obligación como con los libros del insti xd) y una vez más puedo comprobar como los currículos son en ocasiones tan cerrados que no nos permiten aplicar nuestra autonomía en el aula.
ResponderEliminarUna parte importante está en enseñar a los niños desde pequeños el hábito de la lectura, dejando un poco al lado las tecnologías que tanto les atraen. Si ven a sus padres con un libro, probablemente tomen también el modelo y sientan curiosidad por leer.
¡¡Gracias por deleitarnos con estos post!!
Hola Alejandro,
EliminarEstoy de acuerdo contigo en que los padres deberían hacer un pequeño esfuerzo para que sus hijos desde pequeños se acostumbren a coger de vez en cuando un libro y menos una tablet o cualquier otro aparato electrónico, pues como bien dices los padres son un modelo a seguir para sus hijos y también contribuyen a una correcta educación y a crear en ellos una serie de hábitos que son muy beneficios para sus hijos.
Hola Alejandro,!
ResponderEliminarEstoy de acuerdo contigo.
Mi comentario iba a ser similar al tuyo.
El hecho de que en la familia se disfrute de la lectura es o puede ser un motivo para conseguir esa pasión por ella y no el aburrimiento que despierta su obligación dentro del aula.
Me gusta tu enfoque, Inés, para que dentro del aula pueda ser más atrayente la lectura de esos libros que en principio son obligatorios.
Te doy otra idea: comentar el libro que se ha leído ( surgen buenas ideas y diferentes opiniones, es muy interesante) no querer demostrar su lectura en un examen que siempre implica ese rechazo y no se disfruta en la mayoría de los casos como debería ser.
Sigue así, Inés.
👍👍
Hola,
EliminarMe parece una idea excelente la que comentas. Normalmente esos exámenes después de la lectura de un libro lo único que hacen es que esas lecturas se lean solo para superar esta prueba y no se disfrutan como deberían, pero eliminar esta prueba y llevar a cabo un comentario entre toda la clase me parece algo mucho más motivador e incluso enriquecedor al aportar cada unos sus opiniones e ideas, es como estar en un club de lectura pero dentro del aula. Me lo apunto para mis futuras clases