2- ACTIVIDAD COMODÍN: ¡OH CAPITÁN, MI CAPITÁN!
¡Hola de nuevo!
Después
de dar mil vueltas sobre lo que quería escribir en esta entrada comodín, pues ya
os comenté un poquito en la anterior sobre mis aficiones y tampoco era plan de dedicar
una entrada a hablar de lo mismo o para presentaros a mis gatos, me decidí
finalmente a hablaros de dos películas en las cuales me parece muy interesante
cómo los profesores van en contra de las normas establecidas por el centro
escolar y explotan así los talentos de sus estudiantes. Me refiero a las
películas de El club de los poetas
muertos, que seguramente la mayoría hayáis visto ya, y Escuela de rock, que para quien no la haya visto es una película de
comedia bastante divertida que os recomiendo ver cuando tengáis un ratillo
libre.
Vamos
a ver estas películas un poquito más a fondo.
En
el caso de El club de los poetas muertos
y, como ya sabréis quienes la hayáis visto, el profesor Keating, de literatura,
habla a sus alumnos del tópico del Carpe Diem, uno de mis tópicos latinos
favoritos por cierto, y al cual dedicaré una entrada para que veáis su paso por
la literatura española. La intención que busca el profesor de la película
hablando a sus alumnos del Carpe Diem no es solamente que aprovechen el momento
mientras puedan, sino que traten de cumplir sus sueños y explotar de esta
manera sus talentos sin verse influidos por los demás, que sean ellos mismos
quienes decidan lo que quieren hacer. De esta forma, Keating, sin dejar de lado
el transmitir diferentes conocimientos sobre la materia a sus estudiantes
también les ayuda y anima a descubrir aquellos talentos que tiene cada uno de
ellos, les motiva y trata de desarrollar su autonomía a la hora de tomar sus
propias decisiones y en su forma de pensar, fomentando su espíritu crítico
propio y la libertad de pensamiento. Todo ello lo hace rompiendo las reglas
establecidas en la universidad de Welton y lleva a que los estudiantes “desobedezcan”
a sus padres e incluso alguna de las normas del centro para lograr aquello que
sueñan con alcanzar.
A
este respecto, me parece interesante señalar que el profesor
Keating ve más importante transmitir ciertos valores a sus estudiantes que el
hecho de que aprendan determinados contenidos, fomentando su autonomía en la
toma de decisiones y a la hora de opinar y tener juicio crítico. Una de las
lecciones más relevantes que les muestra es el hecho de que la forma de pensar,
las ideas, pueden cambiar el mundo.
Por
otro lado, en la película Escuela de rock
el profesor Dewey o, más bien, Dewey, que se hace pasar por profesor sin saber
muy bien qué hacer, va descubriendo los talentos que tiene cada uno de los
alumnos de la clase (algunos tocan un instrumento o cantan, otros tienen
conocimientos de producción o saben hacer vestuarios, etc.) y decide montar un
grupo de música rock en el que todos pueden aportar algo. Tras esta decisión,
Dewey se dedica en sus clases a que los estudiantes ensayen y toquen
instrumentos que, en algunos casos, sus padres no les dejan, viéndose obligados
así a tocar un instrumento que no les motiva del todo. En este sentido, el
profesor deja que los alumnos tomen sus propias decisiones y cumplan sus deseos
y sueños, permitiendo que desarrollen sus talentos. Además, deja de lado los
contenidos de la materia y se centra en preparar a sus estudiantes para
participar en diferentes conciertos de rock, fomentando el trabajo en equipo y
la cooperación entre ellos, llegando a acuerdos entre todos. De esta forma,
también proporciona un papel mucho más activo a los alumnos, haciéndoles más
partícipes en la toma de decisiones y, por lo tanto, fomentando su autonomía e
incrementado su motivación en el proyecto.
En
esta misma película también se observa que se eliminan las desigualdades dentro
del aula, pues hay alumnos que son de otras razas, otros presentan una
orientación sexual diferente al resto, otros son más tímidos… Así, y gracias al
proyecto que propone Dewey, todos se sienten incluidos dentro del aula y se
promueve el respeto hacia el resto de compañeros.
Tras
todo esto, nos paramos a pensar en qué es lo que realmente queremos transmitir
a nuestros alumnos, una serie de conocimientos y contenidos de forma más pasiva
que activa por parte de los estudiantes donde no se les demuestra la utilidad
real de los mismos y haciendo de las clases algo tedioso e inútil para los
alumnos, o más bien transmitir esos conocimientos de manera que desarrollen
ciertos valores y capacidades que les permitan crecer como personas, motivándoles
y explotando sus talentos, haciéndoles más independientes. Al fin y al cabo, es
lo que realmente importa y, por lo que he ido viendo, es algo que la mayoría de
nosotros tenemos bastante claro. Tratemos pues de ser un ejemplo a seguir para
nuestros estudiantes y hagamos que, como hizo el profesor Keating, sean únicos
y extraordinarios.
Y vosotros, ¿qué opináis? Os leo en los comentarios 😊
Me ha gustado mucho la entrada, creo que podría interesarte mi post: sócrates y la función de un profesor (spam).
ResponderEliminarGracias Isma.
EliminarMe pasaré por tu blog y leeré esa entrada que me recomiendas.
Me parecen dos buenos ejemplos porque a pesar de que las películas cuentan dos historias diferentes, los profesores que aparecen en ellas tienen un objetivo común con los alumnos.
ResponderEliminarY precisamente ejemplificar con películas es una forma de defender una enseñanza que no esté exclusivamente centrada en los contenidos teóricos, sino que se apoye además en otros materiales (como la literatura, el cine o las nuevas tecnologías) para buscar un modelo de educación mejor en el que la teoría no desaparezca, sino que se integre en una dinámica acorde con la evolución de la sociedad.
Hola Inés.
ResponderEliminarSigues en tu línea de la motivación lo cual nos lleva a que el alumnado necesita de ésta en muchas ocasiones para continuar el camino de la formación.
Yo diría que más que romper las reglas del centro lo que hacen esos dos "profesores" es llevar a cabo otro método de enseñanza que aprovecha las habilidades que tiene el alumnado y sus ideales, despertando más su interés por aprender.
Interesante y un ejemplo de que la enseñanza puede tener su parte innovadora y aprovechar los intereses de los alumnos y alumnas para ampliar conocimientos.
ResponderEliminarSiempre es enriquecedor intercambiar ideas y compartir gustos.